El humano siempre ha buscado la manera para hacer más eficiente cada uno de los procesos con los que se va conformando su vida diaria. En ese sentido, conforme ha ido avanzando la sociedad y su capacidad intelectual, se han logrado avances considerables desde tiempos inmemoriales. Aún con los elementos más rudimentarios ha sido capaz de realizar edificaciones enormes que han trascendido al paso de los años.

Sin embargo, justamente por las limitaciones de la antigüedad, la construcción podía demorar décadas. Ahora contamos con la infraestructura adecuada que nos permite avanzar mucho más rápido. Gracias a esto, se pueden levantar complejos completos en cuestión de meses. La maquinaria pesada como el camión hormigonero es fundamental para al avance.

camión hormigonero

Es por eso que hoy revisaremos diversos aspectos históricos y de funcionamiento de estas máquinas. Con ello podemos poner en perspectiva sus beneficios. Además, con algunos de los datos presentados en este artículo, vas a poder hacer una mejor evaluación de las características y tener la capacidad de elegir los mejores modelos para nuestros proyectos de construcción.

Cuando nuestra civilización comenzó a demandar un número más alto de construcciones, se tuvo que mejorar los tiempos de producción y amasado del hormigón. Como sabemos, uno de los problemas del concreto es el proceso de secado. Cuando no se contaba con un camión hormigonero, los albañiles tenían que trabajar contra el tiempo, pues si la mezcla se secaba aun cuando se le añadiera agua, la consistencia no era la misma, y significaba material perdido.

Además, la parte trasera de esta máquina nos permite suprimir el amasado manual del concreto con otros materiales de mayor densidad, que en algunos casos significaba no sólo un proceso largo, sino en donde se empleaban a varios trabajadores para una misma acción.

Uno de los principales modelos de mezcladoras salió en 1950, por lo tanto se trata de una de las tantas innovaciones del siglo XX. Sirvieron como grandes alicientes para la reconstrucción de países que se vieron realmente afectados por los conflictos bélicos que se presentaron durante ese siglo. Este primer modelo consistía ya de un tambor encargado de almacenar la mezcla, pero en algunos casos aún no lograba verter la mezcla, por lo que, había que realizar todo este proceso manualmente, lo que aún seguía causando un poco de retrasos al momento de levantar la construcción.

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A partir de 1980 se realizan otras implementaciones a los modelos existentes en donde ya se añadió un eje y un turbo hélice que no sólo ayudaban a lograr una mejor consistencia de la mezcla. Pero no sólo resultó un beneficio en este rubro, pues gracias a la implementación de nuevos mecanismos la durabilidad de la máquina era mucho mayor y su mantenimiento considerablemente más sencillo.

Los hormigueros más usados en la actualidad se puede implementar en dos modalidades: las maquinarias fijas o que sólo se pueden usar semifijas van colocadas directamente en la zona en donde se lleva a cabo la construcción. Este espacio delimitado no se usará más que para el mezclado y el vaciado de todo el hormigón. Para el uso de estas maquinarias es necesario considerar el tiempo de uso, para no echar a perder la mezcla porque esta se ha detenido en la estación de trabajo.

La segunda modalidad es el camión hormigonero, que gracias a estar instalado en un vehículo es más adecuado para grandes construcciones por el asunto de la movilidad.

Una tercera clasificación va a depender del tipo de motor utilizado, en este caso comprende tanto a los hormigones fijos como a los móviles, pues el motor considerado no es el del automóvil, sin el que acciona todo el mecanismo de la mezcladora.

El tipo de motor dependerá mucho de la alimentación o el combustible que utilizan para su funcionamiento. En este sentido pueden ser: eléctricos, que generalmente son implementados en proyectos de construcción simples o en los que se cuenta con una fuente eléctrica propia; agrícolas, estas se hacen más presentes en el ámbito rural, pues para ese modelo en particular aprovecha la energía provista por el tractor.

camión hormigonero

De alguna manera, funcionan como el camión hormigonero ordinario; el motor de diésel hace uso de este combustible y es seleccionado para proyectos mucho más complejos en los que los tiempos de término son cruciales, la razón para elegir el motor de diésel, generalmente se toma en cuenta por la gran potencia de su motor, lo que se traduce directamente en una mayor eficiencia; el motor más recurrente es el de gasolina y es de los más usados, también por el precio accesible por el tipo de combustible, en este caso son tomadas en cuenta en proyectos de mucha actividad o en terrenos en donde se tienen que levantar series de edificios, esto por la movilidad que ofrece, mucho más eficiente si se compara con otros modelos fijos o semifijos.

Finalmente veremos que el funcionamiento de la máquina es muy sencillo, pero además justamente es el punto clave que nos permite entender porqué se ha convertido en un elemento importante para mejorar los tiempos de construcción. En un punto de partida, la cuba o tambo del camión es llenado con los materiales y el agua, definidos por el constructor. Mientras el vehículo llega a su destino, comienza el proceso de mezcla, por lo tanto, al momento de llegar al terreno de construcción el hormigón ya se encuentra listo para su aplicación. Al camión se le instala un canal y como el tambo sigue en movimiento, se logra una dispersión uniforme del material.