El trabajo rudo hecho sencillo

Desde que el hombre descubrió el potencial que tenía la piedra como material de construcción, no ha parado de hacer uso de la misma. Las rocas, así como otros minerales, son un material resistente, pero que al mismo tiempo permite ser trabajado para darle la forma que se requiera.

De esta manera, el hombre comenzó a fabricar bloques de piedra para construir casas, y erigió magníficos monumentos que incluso prevalecen hasta nuestros días, como las pirámides de Chichen Itzá, la Gran Muralla China o las misteriosas cabezas de la Isla de Pascua (que al final resultó que sí tenían cuerpo). Es ya bastante increíble pensar en que los hayan creado, pero es todavía más increíble pensar que extrajeron todas esas piedras del suelo con sus propias manos, sin ayuda de instrumentos más allá de palas y picos, muy lejos de la potencia de las modernas retroexcavadoras con que contamos hoy en día.

En la época actual sigue siendo necesario excavar para obtener las materias primas que ofrece nuestro planeta, no sólo tratándose de piedras para la construcción, sino también de metales que se utilizan en la fabricación de aparatos electrónicos, y minerales preciosos, como el oro y la plata, que son muy socorridos en la industria joyera. Por fortuna hoy se cuentan con herramientas avanzadas para llevar a cabo la extracción de materiales. Aunque hay ocasiones en las que, por motivos como la falta de recursos, este trabajo se sigue haciendo manualmente, la excavación manual tiene muchas desventajas en relación al empleo de maquinaria pesada.

En primer lugar, el tiempo que le toma a una persona remover la tierra para que se afloje, palearla y cargar las piedras en un camión que las traslade (cosa que no tenían en la antigüedad), es muchísimo mayor que el que lo toma a un par de personas montarse en retroexcavadoras para hacer exactamente el mismo trabajo. Sin máquinas como esta, que ayudan a acelerar el trabajo, sería imposible ir a la par de las necesidades actuales, tanto por la gran demanda de minerales para diferentes industrias, como para cubrir las necesidades de vivienda producto de la explosión demográfica que atraviesa el planeta.

Además de esto, para hacer el trabajo de una sola de esas máquinas se necesitarían muchísimas personas. La organización de un grupo de gente es directamente proporcional al número de personas que lo integren, un número así de grande de personas representaría un caos administrativo, con grandes dificultades para organizar quién entra y quién sale del lugar de trabajo, por no hablar de las complicaciones de transporte para tantas personas. A esto hay que sumarle los riesgos de accidentes que derivarían en pérdidas humanas, pues se trata de un trabajo pesado, lleno de riesgos potenciales, tanto por el esfuerzo físico como por posible inestabilidad del terreno que lleve a deslaves u otras catástrofes.

Por estas razones, la mejor opción es el uso de retroexcavadoras para hacer el trabajo. Este tipo de maquinaria pesada es la solución para extraer rocas del suelo en grandes cantidades y a gran velocidad para que posteriormente sean empleadas en la industria de la construcción. En esta misma rama, las máquinas son empleadas para preparar el terreno donde se levantará un edificio; retirar el escombro y aplanar el terreno para que sea adecuado para colocar cimientos sólidos. La urbanización también se ve beneficiada gracias a la excavación de túneles para abrir caminos entre las montañas o para hacer pasos a desnivel en las ciudades.

Grandes obras de ingeniería como los drenajes de las ciudades, los estacionamientos con varios niveles en el subsuelo, o infraestructura de transporte como los túneles subterráneos del metro no hubieran sido posibles a no ser por estás poderosas máquinas que permitieron abrir el camino para que la civilización continuara con su crecimiento. El impresionante desarrollo urbano del último siglo, así como el acelerado crecimiento de las ciudades se debe en buena parte a este tipo de maquinaria, sin la cual muy probablemente no se hubieran podido satisfacer las necesidades de vivienda de los habitantes de las grandes urbes de nuestro país.

Como se puede observar, las ventajas que ofrece el uso de estas máquinas incluyen la rapidez para la realización del trabajo pesado y la seguridad que representa para los trabajadores. Además, a pesar de ser máquinas grandes y aparentemente complicadas, en realidad es tan fácil operarlas como manejar un auto, con una palanca extra para el manejo del brazo trasero y la excavadora; mucho menos complicado que los juegos de video modernos, cuyos controles tienen tantos botones como dedos en las manos. Para satisfacer las necesidades de excavación de nuestros clientes, en Maquinaria Pesada CSF tenemos disponibles una variedad de retroexcavadoras, en óptimas condiciones y listas para usarse.

Este tipo de máquinas se clasifican según el uso al que serán destinadas, para lo cual hay que tomar en cuenta las necesidades de carga y el tipo de terreno en el que serán empleadas. Ya sea que se tengan proyectos de construcción a pequeña, mediana o gran escala; o que se vaya a trabajar dentro de la ciudad o fuera de ella, seguramente encontraremos la máquina ideal para usted. Nuestro inventario incluye una amplia gama de maquinaria en la que se incluye un buen número de retroexcavadoras. Asimismo, tenemos el servicio de entrega a cualquier parte de la República Mexicana, y garantizamos que el equipo llegará en las mejores condiciones, listo para iniciar a trabajar desde el momento en que lo reciban.

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