Siempre que hablamos del nazismo o de los dirigentes de esta cuasi secta política, lo hacemos desde un punto negativo. Y no es para menos, pues los actos malévolos de este grupo de gente, sembró uno de los mayores terrores en toda la historia del siglo XX. Los estragos causados por estos hombres aún se dejan ver en lo que llevamos del siglo XXI. Todo lo relacionado con esta etapa particular de la historia de la humanidad es visto con desprecio y si no fueron destruidos, al menos busca mantenérseles en el más profundo olvido.

grua titan

Aun sabiendo esto ¿me creerías si te digo que una de las herramientas preferidas de Adolf Hitler se encuentra aún en funcionamiento y lo que es más curioso, se encuentra laborando en nuestro continente? Pues esto es totalmente cierto y nos estamos refiriendo a la grúa titán de Panamá, uno de los puntos comerciales más importantes de América, pues fue uno de los primeros puntos de comunicación entre la parte sur y norte del continente, de la misma manera fue una de las primeras conexiones comerciales formales con Europa.

Durante la época del nazismo, los alemanes simpatizantes estaban ansiosos por contar con la tecnología más avanzada. En todos los aspectos buscaban tener lo mejor y si era mucho más grande era ideal para complacer los caprichos ególatras del Tercer Reich. Es así, como una de las herramientas o “joyas” del nazismo vio la luz: una grúa de grandes dimensiones, unas nunca alcanzadas por ingenieros pertenecientes a esa época. El tamaño de esta gran grúa es tan considerable que ningún aparato moderno se compara con ella.

Pero, ¿cómo llegó a Panamá?

Pues porque la grúa titán de Hitler formó parte del numeroso botín que se llevó Estados Unidos al momento de ser declarados vencedores. Estuvo mucho tiempo varada en un campo militar de Long Beach, pero cuando se llevó a cabo la proyección del canal de Panamá, se supo que había la necesidad de contar con grúas de gran tamaño tanto para ayudar con la construcción como para después habilitar su operación. En 1999 fue entregado un monstruo de 5000 toneladas de peso y con más de cien metros de altura.

Durante su trabajo en las filas alemanas hay mucha incertidumbre pues no se sabe muy bien cuál era la aplicación específica. A la falta de registros definitivos se deduce que una de sus principales funciones era fungir como un segundo respaldo para controlar los submarinos nazis. Fuera de esta suposición no se encuentra ningún dato concreto.

El rendimiento de la grúa titán es considerable pues aun con el paso de los años sigue funcionando a la perfección. Debido a su gran tamaño, esta no se pudo pasar por debajo del puente, como se hizo con las otras grúas portuarias, por lo tanto, se tuvo que ensamblar al puente y trabajar desde ahí con ella.

Su uso es muy común: se usa para movilizar grandes cantidades de mercancía o vehículos de gran tamaño. Después de 74 años de servicio casi continuo, hoy en día aún es capaz de mover 5 mil toneladas y realizar cargas de poco más de 350 toneladas. Sin embargo, la eficiencia del gran titán tiene un costo bastante considerable: sus operadores registran gastos de mantenimiento que alcanzan el millón de dólares. Aún con este alto precio, las ganancias que genera son inigualables, pero, además, es impresionante comprobar la gran calidad de manufacturación de los nazis.

Aunque se contempla tener la máquina al menos por una década más, los operativos y encargados de la máquina han comenzado a plantearse cuál va a ser el destino final de la misma. Venderla podría ser la opción más razonable, pero sin duda, aunque se trata de una grúa titán sumamente eficiente, no es fácil vender una maquinaria de este volumen. Sobre todo, si consideramos que lleva más de sesenta años y a pesar del mantenimiento se va deteriorando conforme pasa el tiempo. Sin embargo, tampoco es una opción deslindada por completo, pues una grúa como ésta se encuentra valuada en casi 60 millones de dólares. Este valor no lo alcanza sólo por su eficiencia, sobre todo se considera por una valuación historia.

grua titan

Titán ya se ha convertido en un gran atractivo histórico. Los vestigios del pasado nazi pueden encontrarse en toda su estructura. Desde huellas de balas y otros detonantes, hasta una esvástica clara, que a pesar de la erosión del tiempo y del agua en la que se encuentra instalada puede verse claramente. La carga histórica de la máquina la ha convertido en una especie de museo flotante que recurrentemente es visitada por especialistas en historia y en ingeniería. También ha protagonizado sus propios especiales en la televisión. No sólo los medios de comunicación locales van a realizar especiales de la máquina, sino que también ha movido el interés de medios internacionales, como es el caso de la National Geographic.

De manera muy curiosa, una herramienta creada para el sostenimiento de un régimen de terror, se convirtió en un motor muy importante para el crecimiento de un proyecto sumamente importante para el desarrollo económico de nuestro continente. Así, aún con su pasado oscuro, la grúa se levanta sobre el mar, demostrando y constatando la gran necesidad de contar con grúas de la más alta calidad para el funcionamiento de la vida moderna: no se trata de si son viejas o nuevas, mientras el diseño sea el adecuado y las partes de alta calidad, contaremos con el respaldo de estos gigantes de metal por largos años.